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Científicio de 104 años se somete a eutanasia

10 May 2018
Científicio de 104 años se somete a eutanasia

David pidió, entonces, un "suicidio asistido", que no es más que una eutanasia, pero su solicitud fue revocada ya que esta práctica está prohibida en muchos países, y en el caso particular de Australia, el suicidio asistido es legal desde hace un año, pero la legislación fue muy clara al determinar que solo aplicaría para pacientes con enfermedades terminales cuya esperanza de vida fuera menor a seis meses. Por esta razón, deberá viajar a Suiza para morir mediante un sistema de inyecciones que no producen ningún tipo de dolor.

Para Exit International, asociación de defensa de la eutanasia que respalda a Goodall, esta medida es "injusta". La organización fue fundada por el doctor Philip Nitschke, quien dirigió una exitosa campaña de crowdfunding para asegurar que el último viaje de Goodall fuera cómodo.

El investigador más envejecido de Australia viajó a Suiza, donde dará fin a su larga vida, pues cree firmemente que, a sus 104 abriles, está vivo para sucumbir.

"Uno debería ser libre de elegir la muerte, cuando la muerte es en un momento adecuado", declaró Goodall, miembro de la Orden de Australia, al responder preguntas a periodistas en la ciudad de Basilea.

"La elección no está involucrada con nadie más".

"Es mi propia decisión terminar mi vida mañana (.) Hay muchas cosas que me gustaría hacer, pero es demasiado tarde. Le agradezco a la nación suiza que lo haga posible", agregó de forma entusiasta.

La fundación explicó que el profesor "ha pedido que su cuerpo sea donado a la medicina" y que, de no ser así, sus cenizas sean esparcidas.

"Esta noche el comité director de la fundación estudiará los documentos y considerará el deseo de morir de David Goodall", afirmó en un mail la directora de Eternal Spirit, Erika Preisig, y añadió que la respuesta será "probablemente" sí.

David Goodall, de 104 años de edad, murió escuchando compases de la Novena sinfonía de Beethoven, reportó la cadena británica Sky.

El jueves, tras una última comida con su familia -pescado frito con patatas y pastel de queso- se echó en la cama y un asistente le colocó una vía intravenosa en el brazo.

En una rueda de prensa la víspera de su muerte, Goodall dijo que esperaba que su "partida" ayudara a que la ley sea modificada en su país para que las personas mayores puedan decidir cuándo y dónde desean morir.